martes, 21 de abril de 2015

Camisa

Hace dos añitos le cosí a la Mostra una hermosa camisita.
Usé el mismo patrón de Oliver+S con el que le cosí a Gorogoro su faldita, Music class Blouse + skirt. No hace falta que comente lo mucho que se aprende con los patrones de Liesl, creo que ya lo saben todos. Lástima que me compré el paquete que trae los talles chiquitos.

El sombrero es uno de los tantos que no he mostrado.
Estaba a punto de escribir que era una de las pocas cosas en las que no usé nada reciclado pero me había olvidado de los botones de mi abuela.


No tengo muchas fotos en uso porque cometí el error de hacer el siguiente razonamiento: "Me costó mucho de hacer, mejor que no la ensucie tanto".

Gorogoro con melena de un añito.

Creo que he aprendido mucho desde que cosí esta camisa a ahora, pero principalmente aprendí que las cosas son para usarse.
Y más en los niños.
Si yo dejo de usar una camisa por seis años y luego vuelvo a ponérmela me entra (hasta suena normal sin contar los cambios de peso bizarros entre los embarazos), pero mis hijas crecen mes a mes, dejándome ropa casi sin uso.

Por suerte Gorogoro termina de romper todo.


¿Vieron que el rosa no le va?

martes, 14 de abril de 2015

Disfraces para el jardincito

Cuando mi mostra hermosa estaba en la salita de 4 (en el 2013) la maestra nos pidió ropa vieja para el baúl de los disfraces.


La verdad es que darles a los niños ropa vieja para disfraces es como darles una fibra gastada para dibujar. Si uno arruina desde un inicio una actividad con cosas que no funcionan o no son atrayentes los niños creerán que es siempre así, y para ellos lo que terminará siendo malo es la actividad, extrapolando la calidad de los materiales a su uso.
Y aunque es verdad que ellos se pueden disfrazar con ropa nuestra, no tiene que ser lo único, la imaginación de los niños aspira a más que ser como su papá o mamá.

No digo que me puse a hacer cosas excelentes, pero dí lo que pude de mi tiempo para que hubiese algo distinto.

Un delantalcito para niña.


Uno para niño (aunque obviamente lo puede usar cualquiera).


Y una faldita que mostré en esta entrada.


Como aproveché telas que ya tenía no puedo decir que sean las cosas más lindas del mundo (ya les mostraré los delantales de cocina que les terminé a las mostras), pero creo que vale más que una camisa vieja (cosa que pedían).

Y para darles un ejemplo de algo hecho con más tiempo les muestro un conjuntito de cocina que saqué del libro One yard wonders, fabric by fabric, el patrón es Child's chef Hat & Apron. Fue un regalito para mi sobrinita.


Está muy bien pensado que el niño solito se pueda prender el delantal sin que alguien se lo anude en la espalda.


Y el gorro de Chef tiene un diámetro de cabezota regulable con el velcro.



Este proyecto también es del 2013, supongo que a mi sobrinita no le entra, ya le tocará uno nuevo en algún momento.

lunes, 13 de abril de 2015

Moderación

Comparando con algunas fotos del pasado yo creo que mi hija se esta moderando.


Tan sólo unas manchitas por aquí y allá.





Después me doy cuenta de que cuando se ponen asquerosas de pintura ya no nos acercamos con la cámara, van así derechas a la bañera, que toma unos colores interesantes.


Pero no me digan que no era preciosa...


viernes, 10 de abril de 2015

Pelotitas

Uno de los regalos más eficientes y resultones a la hora de usar restitos de tela es este juguete que ya les he mostrado muchas veces, creo que la última en esta entrada.


Esta pelotita es de hace dos años, no tengo idea a quién se la regalé, asumo a una beba que ya tendrá todos sus dientecitos y caminará perfectamente.


Cada pedacito de esa pelota me hace acordar ropa o juguetes de las mostras.


Como por ejemplo ese cuadriculado marrón y crema, era parte de un pantalón de la mayor que yo hace rato que no veía, hasta que ella me explicó que YO se lo había prestado a la hija de una amiga que había venido EL AÑO PASADO a visitarnos y como había tenido un "accidente" le habíamos dado ropita. Pues por supuesto yo me había olvidado, así que llamé a mi amiga y le pedí el pantalón, el cual fue devuelto y restituido a su dueña.
Por supuesto que no le entra, pero es de ELLA y se lo ha prestado a su hermana.

Menos mal que no tiene la mala memoria de la madre, porque el carácter sí que lo tiene.

miércoles, 8 de abril de 2015

Más princesas y capucha del libro de Oliver+S

Cuando hice la entrada de Blancanieves, les comenté que la abuelita también había hecho un vestido de Bella.
Ayer se lo traté de poner y ya no le entra, cosa que me indica que es hora de mostrárselos.


En esta foto del año pasado se puede ver a las enanas disfrazadas. El de Blancanieves ya casi les llega a las rodillas a las dos y el de Bella necesita además urgente agregarle tela atrás para poder cerrarse.


Mi mami le hizo el vestido justo cuando estaban con la peli de Bella, así que fue bien recibido. No hay que subestimar nunca el hacer las cosas a tiempo.

Además buscando fotos con el vestido encontré ésto. Un gorrito que le mandé a mi amiga Carine para mi sobrinita en Suiza.


El patrón es Cosy Winter Hood, del libro Little things to sew, de Oliver+S.


La tela es un corderoy/pana rosado que usé anteriormente en este pantalón y en este vestido. Ya creo que no me queda casi nada, a lo sumo para una cartuchera linda. El interior es una felpita rosada muy suave que encontré entre mis telas.


Para variar le quedó gigante el gorrito, pero bueno, como se los mando una estación desfasada y sin poder medir a mi destinataria prefiero estimar de más... unos dos años de más.

lunes, 6 de abril de 2015

Cartucheras y la Campaña del Huevo

Quizás el título es un poco raro, pero me he dado cuenta de que pocas personas con las que he hablado recuerdan, o siquiera conocen, a la Campaña del Huevo. Creo que sería una desgracia que algo tan original se perdiese, y por eso paso a contarlo.

Cuando iba a la escuela primaria, hace más de dos décadas -ejem-, a veces nos pedían que juntáramos dinero para algún acto o arreglo en la escuela. Una de las tantas formas de hacerlo era la Campaña del Huevo. El procedimiento era simple:

Salíamos de nuestra casa con maples vacíos (y algún que otro huevo robado a nuestras madres) y nos juntábamos en la escuela. De ahí íbamos golpeando casa por casa preguntando lo siguiente:
-(cara de compungidos, manitos detrás de la espalda y pie raspando una manchita inexistente de la vereda)¿Señor/a, tendrá algún huevo para donarnos para la escuela ....?

Si la respuesta era sí, entonces respondíamos:
-(sonrisa instantánea)¡¡Muchas gracias!! 

Si la respuesta era no, entonces respondíamos:
-(brazos abiertos de par en par) No se preocupe señor/a, ¡nosotros le vendemos media docenita por unos xxxx pesitos! 

O sea que salíamos de casa con las manos casi vacías y volvíamos con huevos (para madres) o dinero (para la escuela). Pero además era muy divertido, nos servía para vencer vergüenzas y era un poquito de entrenamiento para entender que no es tan fácil ganarse el pan. A veces nos pedían que barriéramos la vereda a cambio de los huevos, cosa que hacíamos encantados.

Ojalá alguno use este método  (o alguna variante) si los maestros necesitan una mano. Si es el caso les pido que me avisen, sería lindo saberlo.

Y como no tengo fotos de la Campaña del Huevo (época pre-fotografía-digital) les muestro algunas de las cartucheras que hice el año pasado.

La primera que muestro es de mi Mostra, amante de Dr. Seuss y sus personajes.


Se pasa de simple, pero hice lo que mi hija quería, una cartuchera con Sally y el barrilete por un lado, y el hermanito-pez-coso2 por el otro. Si no les han leído a sus hijos libros de este autor, les aviso que se están perdiendo de mucho. No tiene forro porque es jean (una pierna de un pantalón viejo de mi Cocinerito) e iban a ser demasiadas capas.


Una con cinta lateral.


Otra parecida pero con cinta transversal (me gusta así pero mejor si la tela es un poco más gruesa).


Para las maestras a fin del año pasado.



 Para amigos en el cumple.


Y para más amigos.


Creo que no me quedan más fotos de cartucheras, quizás en unos días empiezo a mostrar sombreros.

martes, 31 de marzo de 2015

Vestidos de Ottobre con camisa de papá

Por suerte a veces nos confundimos con los ciclos de lavado, o como fue nuestro caso durante los primeros meses, usando el lavarropas/lavadora en la casa nueva con las mangueras de agua caliente y agua fría cambiadas. Eso me da material de reciclaje pues hermosas prendas parentales dejan de ser usables y pasan a ser material de carnicería.

Por ejemplo esta camisa de papi, que le pasó a quedar de pupera, fue donada con mucha pena pero sin alternativa.

Busqué en mi catálogo de Ottobre y en la revista 3/2012 encontré este lindo patrón de verano, el modelo 13 Hollywood Cerise. Verano porque esto fue cosido cuando acá empezaba el calor hace unos cuantos meses.


Las piezas fueron adaptadas a la tela que tenía, por eso tiene un poco de rosa en el canesú trasero. La puntilla fue para sacarle un poco el aire de camisa y la botonera trasera es la original.


Los botones no son los originales :)

Y ya que tenía el patrón cortado agarré un poco de otra tela rosa y lo junté con una vieja falda mía (de cuando tenía 10 años).

Si, planchadas se verían mejor.
 A la Mostra le dije que en una de esas casas vivía Wendy, así que era un vestido de Peter Pan (su ídolo máximo).
Digamos que me miró de una forma que quedaba claro que ya no es tan chiquita, y que no me cree todo. No coló, como dicen mis amigas lejanas.


Un poco más de puntillita no viene mal.

Estos vestiditos se los probó la prima de 9 años (muy flaca/delgada) y le entraron como camisita, algo bueno para saber si hay que hacer ropa que dure.

Pero supongo que a Gorogoro ya no le entrarán a los 6 añitos.

Una última foto de la artista concentrada.


Como para que vean el largo. Creo que hice talla 110, ya no me acuerdo.

domingo, 29 de marzo de 2015

Doctoras en medicina

Hace rato que tenía en mente coserles una bata de doctora a las mostras para el baúl de disfraces, pero por suerte, antes de la época de inicio de clases, un supermercado cercano liquidó las batas/delantales de años anteriores a un valor menor al de la tela en sí.


No lo pensé ni un segundo y la compré. En casa la decoré un poco con fibras para tela y le agregué dos vinchas/diademas con la cruz roja (hechas igual que las coronas que mostré por acá).

Un poco de búsqueda en Pinterest acerca de la Doctora Juguetes (un lindo dibujito si se me permite opinar) me hizo llegar a unas fotos de estetoscopios y blister de pastillas como los de la foto de arriba. El termómetro me lo inventé, les agregué unas vendas de fieltro y un rollo de gasa (éxito total), curitas/banditas, una jeringuita vieja para dar remedio o poner inyecciones (sin aguja por supuesto), tijeras y cinta de papel, todo en una cartera vieja de mi mami.

Pues en mis manos duró dos minutos, o uno.


Parece que a la muñeca  la pisó un tren o se cayó del caballo, pero que estaba enferma, estaba muy enferma. Le pegaron gasas por todos lados, curitas en lugares insospechados y le dieron tantas pastillas que mejor ni hablemos de una posible intoxicación.


Ahora cada vez que viene la pobre abuelita la hacen sentar y le hacen una revisión completa.
Además las primas siempre que llegan se ponen la bata y vincha, supongo que la vincha es un posible lindo regalo para hacer. Me lo anoto.

sábado, 28 de marzo de 2015

Vestiditos para Navidad

Y fue la navidad del 2014, así que vamos un poco actualizados.
Para que la madrina de la mostra vea lo grande que está.

Hace mucho me compré en una Feria Creativa de Barcelona, unos libros en francés y japonés, uno de ellos era la versión parisina de éste. Casi 5 años más tarde lo usé, no porque no fuera lindo (realmente tiene patrones simples y fáciles, además de bien diseñados) sino porque a veces pienso que tengo demasiados libros.
Luego me doy cuenta del error de fondo de esa oración y me voy a la biblioteca a buscar unos nuevos. Lástima que no hay de los más modernos.

En fin, del libro que comenté tomé el modelo b (vestido con cuello cuadrado) como base, después lo adapté a las telas que tenía, así que en los dos ejemplos se ve un poco diferente.

El suelo de nuestra terraza sufre constantemente ataques monstriles artísticos.
Siempre trato de reciclar ropa antes de usar telas nuevas.
Y cayó esta falda que me quedaba gigante (aunque antes no), con un borde muy lindo abajo y forro. Nunca me acuerdo de sacar fotos del "antes" cuando hago estas cosas, pero como me quedaron algunos restos los muestro.


Se ve que el ruedo del forro no quedó muy alineado, pero puesto se disimula jejeje. Es que era la parte del cierre y tenía menos tela a lo alto. Los botones vienen de un paquetito que me regaló mi amiga Carine.


 Por adentro aproveché el forro original de la falda.


Y Gorogoro posa de formas muy raras el modelito.


Parece una escena de kungfu.


El vestido de la mayor también lo hice reciclando, en este caso una falda y una camisa bordada hace millones de años por mi abuela.

Antes de cortar planché un poco, tampoco soy taaaan desastre.

La abuela que realmente tenía muy buena mano para hacer cosas.


 Como la camisa era color marfil y la falda blanca traté de usar partes de la camisa para hacer los bies de las sisas, así se veía un poco más conjuntado (supongamos que esa palabra existe).


En el canesú traté de usar la tira bordada, tanto atrás como adelante.

hermosa
 Los botones son parte de la caja que mi mamá heredó de mi abuela y que yo le robé a mi mamá.


Y ahora un poco más de modelaje.



No tengo fotos en las que salgan quietas. Supongo que ya conocen la situación.

El talle es el mismo para las dos, para que se puedan prestar los vestidos. Total, la chiquita creo que terminará siendo la más alta de la casa en unos añitos.
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